Existen dos formas de dar de baja un vehículo:

Baja temporal: Es frecuente si el titular no va a utilizar su vehículo en un periodo largo de tiempo. También se puede realizar esta baja cuando un coche es robado, por si apareciera antes de tramitar la baja definitiva.

Con esta baja temporal conseguimos ahorrar algo de dinero, ya que mientras el vehículo esté dado de baja temporalmente, no se pagarán impuestos de circulación, no es necesario tener al día la ITV y tampoco deberás contratar una póliza de seguros para el coche.

Pero para cumplir esta baja el vehículo deberá permanecer en un garaje hasta que vuelva a darse de alta, no pudiendo dejarse en la calle.

Baja definitiva: Cuando por los motivos que fueren no se utilice más el vehículo, lo damos de baja definitivamente ahorrando de esta manera todos los gastos que acarrea un vehículo.  En alguna ocasión los propietarios de dichos vehículos optan por abandonarlos sin darlos de baja, sin saber que dicho acto está penado con una multa entre 600 y 600.000 euros.

Para darlo de baja, deberás acudir a los desguaces CAT (Centro Autorizado de Tratamiento) o en la Jefatura Provincial de Tráfico.

Trámites para dar de baja un vehículo

La baja definitiva puede hacerse mediante un desguace autorizado CAT. Son los únicos centros que pueden gestionar legalmente la baja definitiva en la Dirección General de Tráfico (DGT).

El proceso suele ser gratuito e incluye la retirada del vehículo con grúa, siempre que cuente con al menos las dos ruedas traseras y el conjunto del bloque mecánico. En función del vehículo, su estado y características incluso es posible que te den una compensación por el coche de menos de 10 años y no siendo vehículos siniestrados.

El propio CAT se encarga también de entregar la documentación en la Jefatura de Tráfico. En el propio desguace se firma la solicitud de baja. Además del coche, es necesario contar con su ficha técnica, el permiso de circulación del vehículo y una fotocopia de tu DNI.

¿Es posible recuperar dinero?

Dos o tres días laborables más tarde se hace entrega al propietario del vehículo de un Certificado de Destrucción el justificante de baja definitiva de la DGT. Sirven para que tu municipio anule el impuesto de circulación (IVTM). Si ya lo habías pagado, puede solicitar en tu Ayuntamiento que te devuelvan la parte pagada de más. Se paga anualmente, pero se calcula por trimestres y es posible recuperar la parte proporcional al período no disfrutado.

Las compañías de seguros no suelen realizar devolución alguna por períodos no disfrutado.

Por último, recordarte que las bajas definitivas son irrevocables desde febrero de 2004. Solamente los vehículos dados de baja con fecha anterior podrán rehabilitarse.

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