Ya nos vamos acostumbrando cada día más en ver en nuestras ciudades, pero sobre todo a la hora de comprar un coches eléctricos nos surgen ciertas dudas en su mantenimiento o funcionamiento.

¿Cómo debemos llevar a cabo su mantenimiento?

Las ventajas que un coche eléctrico puede ofrecer frente al resto no es solo en combustible o su compromiso con el medio ambiente. Sus componentes y su mantenimiento, es otra de las grandes razones por las que son una excelente alternativa al coche tradicional.

Los coches eléctricos cuentan con un 90% menos de componentes, por lo que su mantenimiento es también relativamente menor.

Hay un elemento clave en los coches eléctricos y que por tanto requiere de mayor atención a la hora de plantear las revisiones: la batería. Se trata de uno de los elementos más costosos de esta variedad de vehículos, aunque su fiabilidad es proporcional al gasto que acarrean.

Actualmente, tal como ocurre con otros elementos electrónicos, la base de la evolución de esta tipología consiste en que cada vez, se dependa de menor tiempo de recarga y mayor duración. A día de hoy el tiempo medio de recarga depende de la tipología del enchufado a la red:

  • Recarga superlenta: es el propio de la toma doméstica (el enchufe “de toda la vida”), y nos puede llevar del orden de 20 a 24 horas recargar la batería al 80%.
  • Recarga Green’UP: usa la toma doméstica pero mediante una caja de control integrada en el cable es capaz de seleccionar el nivel máximo de potencia sin sobrecargar la red, reduciendo los tiempos a en torno a las 12 horas de recarga.
  • Recarga Wallbox: este punto de recarga no es doméstico, sino específico para coches eléctricos que encontramos en zonas de aparcamiento de centros comerciales, zonas de restauración o incluso cada vez más, en el parking para empleados. Es el ideal para recargar lo necesario para retomar la marcha sin mayores preocupaciones, aunque permiten realizar una recarga completa en 3-4 horas.
  • Recarga rápida: son los ya clásicos punto de recargas instalados en las vías públicas y que comienzan a abrirse paso en gasolineras. Son recargas de alta potencia, que permiten un ciclo completo en aproximadamente hora y media.

Respecto a la vida útil media de la batería de un coche eléctrico, los actuales plantean un óptimo funcionamiento hasta aproximadamente los 3.000 ciclos, lo que supone de media 10 años si se realizara una carga diaria.

Tal como hemos visto a la hora de hablar de la batería de los coches eléctricos, es fundamental que contemos con puntos de recarga adecuados según nuestras necesidades y los accesorios oportunos (como la caja de control) para que se puedan llevar a cabo.

Pese a que nos pueda parecer una analogía superflua, debemos pensar en la correcta recarga y mantenimiento de la batería del coche eléctrico de forma similar que la de un Smartphone: de igual forma que las recargas interrumpidas y continuas afectan a la durabilidad de la de nuestro móvil, lo mismo sucede aplicado a la del coche eléctrico.

Es fundamental por tanto que para que ese ahorro significativo del recambio y revisión de piezas que ofrece la versión eléctrica frente a la tradicional sea efectiva, no nos olvidemos de la revisión y mantenimiento de los componentes propios del eléctrico.

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