Para la gran mayoría de los consumidores contar con un coche no es un tema de capricho sino de necesidad. No quiere decir esto que no puedan disfrutar de su vehículo ni que lo dejen de mimar como si fuera un miembro más de la familia. Con el paso del tiempo todo modelo sufre achaques y el desgate propio de los kilómetros, incluso por muy cuidado que lo tengamos.

Un coche llega a su fin cuando su valor venal aún puede ser lo suficiente como para venderlo y recuperar algo de lo que se haya invertido en él. Es en estos casos cuando nos planteamos si merece la pena ponerlo al día o invertir en un nuevo coche, ya sea nuevo o de segunda mano.

A continuación te presentamos una pequeña guía para ayudarte a tomar la decisión y que esta resulte más fácil.

¿Reparar el vehículo o comprar otro? Cuándo es mejor una u otra decisión

  • Coste de las averías: no cabe la menor duda que cuando las reparaciones o el mantenimiento llegan a costar más que el valor venal del coche, vale la pena hacer la comprar de uno nuevo. Podemos pedir recomendación y valorar en el propio taller la compra de un coche nuevo.
  • ¿Qué necesitará posteriormente el coche? El hecho de poner a punto nuestro, no quiere decir que haya quedado exento de futuras reparaciones. Se debe contar con un mecánico de confianza que se encargue de su mantenimiento y detecte cuáles son los problemas que se pueden presentar a corto/mediano plazo. Ten en cuenta que, aun cuando hayas gastado poco dinero, es posible que un plazo medio de tiempo debas comprar un coche nuevo.
  • La seguridad: los coches antiguos, aunque estén muy bien cuidados, sufren un desgaste con el paso del tiempo que puede afectar a suseguridad. No obstante, si nuestro coche ya tiene bastantes años seguro que se ha quedado obsoleto en este aspecto respecto a los modelos de última generación. Otro motivo para valorar la adquisición de nuevo vehículo.
  • Consumos y gases: los motores han ido evolucionando y con una conducción eficiente, consumen menos que los motores antiguos. Estos problemas de consumo y gases pueden llegar a necesitar de costosísimas reparaciones de mantenimiento en motor y transmisión para ser corregidos.
  • Saber el valor de tu coche: antes de llegar a tomar la decisión de continuar y pagar por las reparaciones de tu coche viejo, debes saber cuánto vale tu coche. Es conveniente que averigües cuál es el valor de los coches similares al tuyo y tengas en cuenta que, cuando las reparaciones cuestan un 50% del valor que tiene tu coche, es el momento de cambiarlo.
  • ¿Qué coche nuevo te gustaría tener? Si tienes una idea de cuál será tu coche nuevo, lo mejor es ver las mejores ofertas en un concesionario. Además, a lo mejor te compran tu viejo coche. Antes de tomar ninguna decisión, ten en cuenta dos reglas: a) Si el coste de las reparaciones es de más del 10% del precio del nuevo coche, cómpralo; b) Si el pago mensual es menor que el gasto anual que se prevé en reparación de tu coche, es el momento de comprar.

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